22.7.12

Clepsidra.


O un simple cuentagotas que remarca mis ensayos, ensamblando mis bálsamos y balbuceos, bolseando mis creaciones para esta cura sin enfermedad; fui desmidiendo opiniones, desencadenando mis enigmas, adjudicando paradigmas, reviviendo en paradojas, siendo las hojas de esta quiebra , el aposento de esta sierra, un arbusto descuidado, un anhelo desdeñado.

Y así fui la intriga de mis desmanes, el despropósito de mi vileza, la decadencia de mis afanes en términos de objeto común; llore por personas que nunca me hirieron, sentí ausencias mismo presentes, sentí el ardor de esta vorágine impredecible de mi persona inescrutable de estos ensueños inconmutables y el despropósito de mis sádicas súplicas.

Porque no sólo fui un pájaro y ese tiempo que colapsaba para el peligro de mis haberes, no sólo fui el delirio de mi verbo; fui todas esas notas y desacordes, esos apuntes indecibles, esa mirada indomable, los deseos inalcanzables de esa profana  efímera/foránea; fui las raíces de esta tibia primavera, las ruinas de un tiempo sin reloj, de un pasado sin pretexto, un finito mal compuesto, esas estipulaciones que congregaban mis súbitos sustentos, un mal de pura cepa, la sal y el elixir de mi existir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario